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Existe la felicidad?

Existe la felicidad? Es una pregunta no tan fácil de responder. Me animo a decir que en términos de tiempo y espacio, definitivamente si. Vale decir, yo fui feliz. Muy feliz. En otro momento, claro.

Tampoco podría decir que no soy feliz ahora. Creo que soy casi por definición una persona feliz. Es sólo que tal vez no lo puedo apreciar o tengo una expectativa demasiado alta y entonces tal vez no estoy a la altura de las mismas. Digo al final del día, si tenés menos expectativas, probablemente seas feliz con cualquier cosa. 

Lo que si encuentro definitivamente falso es reemplazar la felicidad por el éxito. Ser exitoso no reemplaza a ser feliz. Son cosas muy distintas. Tal ez un éxito pasajero, nos haga sentir felices, ahora eso no necesariamente se sostiene en el tiempo. Entre otras cosas porque el éxito trae aparejadas otras demandas que, de nuevo, deben ser satisfechas. 

San Agustín dice que la felicidad está en conocer a Dios y que Dios está adentro nuestro y no fuera. Es feliz, en definitiva, el que logra de alguna volver al interior y no se deja engañar por esos dioses falsos que nos venden en algún folleto. 

Y algo de eso debe haber porque el otro día tuve una experiencia divina y pude sentir algo que tal vez, de un tiempo a esta parte, me había resultado esquivo. Hace un tiempo conté por acá, que, durante la cuaresma, había colgado un cuadro en el iglesia y que una de las oraciones que rezamos fue "llegaré en el silencio. El amor es siempre silencioso".

Bueno, el otro día tuve que ir a una reunión de padres del colegio, llegué muy temprano y no había nadie. Se me dio por visitar un rato la iglesia que estaba también vacía. Y ahí sentado, junto con mi soledad, pude al menos comprender de que se trata ser feliz. En el fondo ser feliz es perdonar, aprender a dar sin esperar recibir y por sobre todas las cosas compartir. Yo al menos soy feliz dando, compartiendo y bastante menos feliz cuando decido quedarme solo con mi alma cascoteada. 

Cuestión que salí después de 10 minutos, transformado, seguro de que sólo iba a poder ser feliz perdonando y atendiendo también a perdonarme. Con eso en mente, le escribí a mi ex diciendo que le pedía perdón y que también la perdonaba. A ver, perdonar es olvidar, dar vuelta la página y seguir de largo. No necesariamente volver con alguien. En mi caso alcanza con sentir que uno hizo lo mejor que pudo y que lo que no podés resolver, lo dejás en las manos de Dios para que El lo resuelva por vos. 

Y eso fue exactamente lo que hice. Por supuesto, it takes 2 to tango y mi perdón y pedida de disculpas fueron replicados por una serie de drones que me hicieron sentir Ghandi por un rato. Ahora incluso en ese caso, sigo perdonando. Creo que nunca voy a poder volver a ser feliz si no pongo esto en carpeta y sigo. La vida sigue. 

Ser feliz en Alemania además depende muchos factores y la verdad es que si a esos le sumamos problemas de este tipo, la espiral se vuelve infinita y no hay forma de salir de esa trampa. De paso también pude apreciar donde radican las diferencias con mi ex.  Yo vengo de una familia bien constituida en la que la fuente de la felicidad parece estar determinada por el "Deber Ser" y por ende la medida en la que uno puede estar a la altura de las circunstancias. Es decir, para mí todo viene dado por el "Deber ser".

En el caso de ella, el deber ser dejó su lugar a algo bastante más pragmático: resolver como se pueda, sin un estándar ni una medida. Por supuesto si uno tiene expectativas y resuelve siempre en función de las mismas, cuando el otro responde de una manera pragmática, las chances son de que terminemos peleados. 

Para mi el deber ser es algo así como inevitable. Tiene que ver con muchas cosas. Y entre ellas con la realidad de que me formé en una casa con educación alemana. Pretender convivir con alguien que por diversos motivos no tuvo acceso a la misma, es una quimera.

Bueno, debo decir que en la iglesias del pueblo, al menos por unos minutos, fui feliz y salí renovado. Me duró un tiempo, porque después llegara los drones. aunque el hecho de haber perdonado y aprender a perdonar hacia adelante supongo que me van a ayudar en el tiempo a recuperar mi felicidad.

Hasta ese momento, dulce de leche, nutella y por que no Malbecs. Que la vida es demasiado corta para seguir peleando y solo perdonando y aprendiendo a perdonarnos vamos a poder desbloquear un nuevo nivel de felicidad. "Me encontrarás en el silencio. El amor es siempre silencioso." Es bueno recordarlo.  


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