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Transición

Será cierto lo de las constelaciones familiares? Me refiero a toda esa creencia de que en el fondo cada uno tiene un momento de la historia de la familia y puede ir haciendo y deshaciendo situaciones. Yo no lo doy por cierto, ahora si tengo la sensación de que estamos conectados unos con otros. Hay algo más y la muerte, como dice San Agustín, no es nada más que la desaparición física, porque los que nos dejan siguen estando. 

El otro día estaba dormido o intentando dormir y me apareció mi padre. Escuché "Federico" y me desperté sólo para darme cuenta de que no estaba. O probablemente si, aunque yo no lo veía.

Me dormí feliz y me quedé con las ganas de contarle tantas cosas. Porque si hoy estoy en Alemania comiendo Nutella es en parte porque él vino primero y nos abrió la puerta. Qué personaje notable el doc. Un tipo muy cariñoso, que vivía en su mundo y al que era muy difícil entrarle.

Yo creo que en el fondo, cuando era chico, me enfermaba solo para poder estar un rato con él, para poder captar un rato de su atención. Es que habitábamos en planetas muy distintos y me costaba mucho reflejarme en su figura. Ahora lo quería como a nadie y su palabra era para mi algo que no se podía discutir.

Más allá de que estoy separado, y eso era para él un cosa muy grave, entiendo que me perdonaría. Porque el amor perdona todo y él a mi también me quería mucho. Y creo que más allá de todo, también estaría orgulloso de que sea su hijo el que trajo de nuevo el apellido a Alemania, el que volvió a fundar una empresa, la misma que tenía su abuelo...

Porque si bien no lo conté, yo vengo de una familia de hacedores. Mi familia paterna dejó el Alemania después de la primera guerra mundial. Cerró la fábrica de metales y con lo poco que tenían se fueron a probar suerte al nuevo mundo.Y mal no les fue. Claro que siempre queda la espina, porque irse a otro lado, no significa necesariamente cancelar el pasado sino más bien incorporarlo de alguna manera.

Ellos siempre fueron Alemanes en Argentina y yo soy un Argentino en Alemania. Ellos cerraron su fábrica de fundición de Metales y se fueron. Yo vine a Alemania y armé mi propia empresa. Me hubiese encantado que la pudiera ver. A juzgar por lo hechos, tal vez la vio y por eso me llamó, 

Nada Pa, me compré 19,000 botellas de vino y voy a volver a poner el apellido en la IHK. Tengo el mismo tren que tenía tu abuelo en su casa. Y si bien no fumo en pipa como O'papa o el tío Pete, me sigue divirtiendo recordarlos, tenerlos siempre presentes a ellos y a vos. 

Visitame cuando quieras. Tengo dulce de leche, nutella y ahora los vinos. Mientras tanto, seguiré cuidando de tus nietos y tu mujer, mi madre. Ella también siempre me visita y obvio que la quiero un montón. Solo que yo siempre quise jugar con vos. Te extraño...mucho. 

 

 


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